Martes Santo

Martes Santo en la calle Santa Ana

Ciento cincuenta años de historia han convertido a la Ilustre Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos en uno de los pilares básicos en que se sustenta la Semana Santa ilicitana, tanto por su antigüedad como por el arraigo, el fervor público y alto grado de tradición que alcanza en su largo discurrir por las calles ilicitanas, particularmente por el barrio de San José, en la noche del Martes Santo bajo el imponente y particular sonar de sus tambores que juntamente con el impactante color negro de las túnicas de los nazarenos consiguen crear un clímax sobrecogedor en el público que se agolpa a lo largo del recorrido.

Caído con la cruz a cuestas, la Pasión de Nuestro Señor cobra un emotivo sentido durante la Semana Santa. Un largo año de trabajo, teniendo siempre presente a nuestros Sagrados Titulares, encaminado a nuestro ansiado Martes Santo que se inicia en la media noche del Lunes Santo con el “Encendido de velas” como acto previo de preparación a nuestra particular penitencia desde la parroquia de San José, encaminándose desde el barrio a través de la cuesta de Santa Ana hacia la Basílica de Santa María. Durante este traslado procesional, el son de los tambores y el olor a incienso marcan una de las noches más importantes para miles de personas.