Crónica 2011

De la luz a la sombra, de la sombra a la esperanza

El corazón me dice salgamos, la cabeza me pide que no lo hagamos”. Escuchar estas palabras de uno de los miembros de la Junta de Gobierno el Martes Santo, cuando toda la cofradía tenía el corazón en un puño a expensas de saber si se realizaba o no la estación de penitencia, dice mucho de la madurez que hemos alcanzado como cofradía. Todos queríamos ver a nuestro Cristo y su Santa Madre recorrer las calles de Elche. Todos ansiábamos escuchar como el repicar de los tambores de La Caída rompía el silencio de la noche. Todos, en definitiva, queríamos acompañar a nuestras Imágenes Titulares hasta el Altar Mayor de Santa María, donde espera la Virgen de la Asunción. Y sin embargo, todos aceptamos con menor o mayor pesar la decisión de no procesionar el Martes Santo.

El inestable mal tiempo que acompañó durante todo el día, y que parecía burlarse de los cofrades con nubes y claros que dejaban caer pequeñas gotas de lluvia, no dio
tregua y con el tiempo en contra, a todos los niveles, se tuvo que tomar una dura decisión que sin duda, ninguno querría para sí mismo. Y es cierto que finalmente no
llovió, lo que hizo que las lágrimas de muchos de los hermanos y cofrades fueran todavía más dolorosas; pero… ¿y si hubiera caído un chaparrón como el del Lunes
Santo? Seguramente ahora las lágrimas y el pesar vendrían acompañados por un sentimiento de culpa; culpa por querer arriesgar lo más valioso que tenemos en
nuestra cofradía, que son las imágenes del Cristo Caído y su Madre, María Santísima del Rosario.

Conforme se fue conociendo la noticia, los alrededores de la Casa de Hermandad se fue acumulando de cofrades, fieles y vecinos del barrio para al menos, ya que
tristemente no verían al Señor y la Señora de San José por las calles de Elche, poder contemplarlos en su Casa de Hermandad luciendo con todo su esplendor. Aún
sabiendo que no saldrían a la calle, Nuestras Imágenes estuvieron durante toda la noche arropados por centenares de personas que, en silencio y algunos, entre lágrimas, suspiraban por la llegada de un nuevo Martes Santo.

Uno de los momentos más emocionantes que se vivieron a las puertas de la Casa de Hermandad fue la llegada de las bandas que acompañarían a los Pasos de nuestros
Titulares. Así, tanto la banda de Cornetas y Tambores de la Columna de Daimiel como la banda de música Eladio Guzmán de Cánjayar interpretaron varias marchas dedicadas al Señor de la Caída y Nuestra Señora del Rosario, lo que hizo que las lágrimas desbordaran los ojos de costaleros, costaleras y demás hermanos.

Tenemos la gran fortuna de contar con una hermandad que solo puede ser definida como una gran familia. Principalmente, porque la unión de los distintos grupos que
la conforman consiguió que el duro trago del Martes Santo se pudiera sobrellevar de la mejor forma posible. Esa noche, hasta la persona más desconsolada encontró el hombro de sus compañeros para desahogarse y el calor de los abrazos de sus hermanos. La decisión de no procesionar se tomó y un par de horas después, todavía había gente rodeando a los Titulares de la Hermandad. Sí, no iban a recorrer las calles de la ciudad esa noche, pero eso no significaba que los ilicitanos no pudieran acompañarlas durante un par de horas fuera de su casa, la Parroquia de San José.

Se suele decir que a una cofradía o hermandad la hace grande su patrimonio y sin duda, el de La Caída es uno de los más grandes de Elche. Y no por contar con muchos nazarenos o tener un patrimonio artístico digno de mención. Si es grande lo es por sus Hermanos, por esa enorme familia que la conforma y que hicieron que uno de los días más tristes para un cofrade se convirtiera en el primero de los días de la cuenta atrás para volver a disfrutar junto a los más grandes el año que viene. “El Cristo y la Virgen no se van a ir y siempre que queramos los podemos visitar en San José”, decían algunos, y es lo que nadie debe olvidar. ¿No se pudo ver al Cristo y la Virgen del Rosario por las calles el Martes Santo? Vayamos a su templo y recémosles, porque ellos nunca nos van a abandonar.

La Semana Santa 2011 ya es historia y aunque lo veamos lejos, muchos empezaremos a pensar en la del año que viene. No es ninguna barbaridad, la salida procesional es el momento especial de la Hermandad pero, al fin y al cabo, es uno más de los muchos que realiza de la cual todos nos tenemos que sentir partícipes. A partir del momento que se anunción que la Cofradía se quedaría en casa empezó la cuenta atrás para el nuevo Martes Santo de 2012. Así pues, os invitamos a vivirla en el seno de nuestra Hermandad y, cómo no, teniendo presente siempre a Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima del Rosario.

 

Alberto Pastor (Responsable de Prensa y medios de comunicación de la Cofradía de la
Caída de Ntro. Padre Jesús y María Stma. del Rosario)