Crónica 2013

Haciendo historia; haciendo Hermandad

Tres golpes, secos y pausados, bastan para silenciar el ruido del exterior; para transportar nuestra mente y corazón a otro lugar distante en lo más profundo de nuestra alma. Tres golpes de martillo son suficientes para que en ese preciso instante, nos acordemos de nuestros seres queridos, de los que ya no están con nosotros y los que están a punto de recibirnos con sus brazos abiertos. Tres sencillos toques que bastan para anunciar que el Martes Santo ya está aquí.

Día para el recuerdo por muchísimos motivos, aunque ninguno tan importante y feliz como el contemplar una vez más a nuestra amada Virgen del Rosario recorriendo las calles de Elche. ¡Y sé notó! Porque las costaleras, tras dos años verdaderamente difíciles, demostraron al fin la pasta de la que están hechas. Elegantes, meciendo el palio con la alegría que implica portar sobre sus hombros a la Madre de Dios, y una pasión y casta digna de las costaleras de pura raza, dejaron claro una vez más que ellas, y solo ellas, son las únicas que saben pasear con tanto amor y finura a nuestra Santa Madre.

Y frente a ellas, el Cristo Caído. Una imagen que con su mirada hiere en lo más hondo de los corazones, provocando que cientos de ilicitanos se emocionen ante su paso por las calles de Elche. Un andar cada vez más decidido y solemne forjado por una cuadrilla de costaleros que no ha dejado de crecer en estos últimos años, con personas incluso de fuera de la ciudad que ya sienten y adoran a nuestro Cristo como cualquier ilicitano más.

Motivo que debería llenar de orgullo a esta cofradía, que durante los últimos años no ha dejado de crecer a todos los niveles posibles fomentando las obras de caridad, las charlas de formación, la convivencia de hermanos y, sobre todo, el patrimonio artístico y personal de la cofradía. Bien este último fundamental para entender la madurez que ha alcanzado La Caída en estos casi 150 años de historia que cumpliremos en breve.

Todo ello en un Martes Santo en el que, por tercer año consecutivo, tuvimos que mirar al cielo con cierta preocupación ante la amenaza de lluvia. Afortunadamente, los primeros claros con los que nos recibió la tarde nos permitieron disfrutar de una magnífica noche de Martes Santo. Una en la que, además, vivimos una estampa que ya quedará para el recuerdo: la salida y llegada de los pasos al patio trasero de San José; lugar donde se formó el cortejo de la Cofradía con la intimidad y respeto que tanto ansiábamos.

Y lo mismo se podría decir de esa cuesta de Santa Ana, que casi un siglo y medio después continúa emocionando a los ilicitanos al ver pasar al Señor de la Caída y a su Reina, María Stma. del Rosario. Pero esta es una cofradía de barrio con solera, y eso quedó demostrado cuando ya entrada la madrugada, nuestras Sagradas Imágenes Titulares regresaron al barrio de San José arropados por los vecinos de la zona, que quisieron acompañar al Señor y la Virgen hasta el final.

Suena el último golpe de llamador y ambos pasos reposan uno al lado del otro. Ha finalizado la estación de penitencia, dejándonos para el recuerdo esa estampa final que no olvidaremos en mucho tiempo. La Madre y su Hijo descansando juntos, sobre sus pasos iluminados por la cera ya gastada, mientras los cofrades rezan su última oración. Un momento realmente emotivo en el que no pudimos evitar acordarnos de los que ya no están con nosotros, claro está; pero también de los que siguen luchando día a día para que esta hermandad no deje de crecer.

Porque aunque no eran pocos los que dudaban de la capacidad de la cofradía para afrontar ciertos cambios, ha quedado demostrado que año tras año, La Caída es más seria, elegante y respetuosa en la calle de lo que nunca antes lo había sido. Y como muestra, este año ha quedado reflejado en ese reguero de cálidas luces blancas que han acompañado a nuestras Sagradas Imágenes Titulares en manos de nuestros nazarenos, que portaban en su mayoría cirios.

Con la efeméride de nuestro 150 aniversario a la vuelta de la esquina, os invitamos a que sigáis disfrutando de la vida de hermandad junto a nosotros. 2014 será un año que muchos recordaremos para el resto de nuestra vida, y queremos que vosotros también forméis parte de este sueño.

Alberto Pastor (Periodista y responsable de Prensa y medios de comunicación de la Cofradía de la
Caída de Ntro. Padre Jesús y María Stma. del Rosario)