Como viene siendo habitual desde la llegada de María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos a nuestra Hermandad, con motivo de la Festividad Litúrgica de la Virgen del Rosario que se celebra el 7 de octubre, se celebra en la Parroquia de San José una Solemne Eucaristía en honor a Nuestra Sagrada Titular.
Como novedad respecto a años anteriores, al finalizar la Eucaristía, María Santísima del Rosario quedó expuesta en devoto besamanos, por el que pasaron los cientos de cofrades y devotos que abarrotaban la Parroquia.

Para esta ocasión, Nuestra Madre se presentó ataviada de Reina, con saya granate de brocado en oro, manto de terciopelo negro y toca de sobremanto dorada. El rostrillo, más alegre de lo habitual, combinaba las clásicas puntillas con un encaje de hilo de oro entrefino y tocada con la corona real de salida. Portaba dos rosarios, de nácar y oro a la altura de la cinturilla y de plata sobre su mano izquierda. De nuevo, un gran trabajo el realizado por D. Daniel Sala y las camareras de Nuestra Señora del Rosario.
El montaje del altar disponía dos pequeñas jarras con rosas, freesias y alstroemerias blancas a los pies de Nuestra Bendita Madre. En su peana, que se asentaba bajo una alfombra en tonos burdeos cedida por la Parroquia para esta significativa ocasión, lucía la media luna que porta cada Martes Santo bajo su palio. A sus espaldas, sobre las cuatro pilastras de damasco burdeos estrenadas en la misa de Hermandad del 2010, reposaban dos candelabros de tres brazos con cera blanca, y dos jarras de mayor tamaño con la misma variedad de flores.

Equipo de Priostía
Octubre 2010

